Categoría: Mastermind Group

  • Cómo animar la agenda de un Grupo de Mastermind

    Cómo animar la agenda de un Grupo de Mastermind

    Tener una agenda para las reuniones estable y predecible del Grupo de Mastermind crea confianza y facilita la comunicación. Tras las primeras reuniones todos los participantes ya saben a lo que se va a enfrentar en cada reunión y van preparados para ello y eso crea una zona de confort importante para todos.

    Pero a veces se necesita algo de aventura. Incorporar periódicamente algo imprevisto que obligue a todo el mundo a replantearse su rol e, idealmente, enfrentarse a algo nuevo y desconocido.

    Aquí tienes algunas ideas para salirse de la rutina en tu Grupo de Mastermind:

    Lanzar un desafío durante un mes

    Un Grupo de Mastermind fuerza a todos los participantes a ser responsables con lo que dicen. ¿Por qué no hacer que los miembros se comprometan a un objetivo grande y atrevido que se tiene que conseguir en el plazo de 30 días? Los retos para 3 meses pueden ser frustrantes para un grupo de profesionales ocupados. ¿Qué ocurre si lo limitamos a sólo 30 días? ¿Y si le añadimos controles diarios de responsabilidad? Para que realmente tengan motivación es importante que los ganadores obtengan una gran recompensa por su esfuerzo. O quizá, si el grupo está abierto a estas alternativas, un castigo ejemplar para los participantes que no lo consigan.

    Organizar un retiro de fin de semana para los participantes

    ¿Percibe que las reuniones se hacen demasiado cortas y que hay que interrumpir el proceso creativo del Grupo de Mastermind? Una opción es reservar un día completo o un fin de semana y buscar un lugar retirado del entorno habitual donde se pueda trabajar sin tener que estar pendientes del reloj. Además esto puede facilitar la confraternización entre los participantes al poder interactuar en momentos de ocio, durante las comidas o con otras actividades que todo el grupo realice en común durante ese tiempo. Adicionalmente se pueden incorporar parejas o acompañantes y que sirva como evento de socialización.

    Organizar asientos calientes de 10 minutos

    ¡Imagine la energía que se crea cuando cada participante sólo tiene 10 minutos para exponer su problema más importante y obtener el mejor feedback posible! Hay que ser muy claro y breve tanto al exponer el problema como con cada intervención del grupo. No hay posibilidad de una segunda vuelta. Hay que ser extremadamente estricto con el tiempo y el orden de participación.

    Elegir un libro para estudiar e implementar con el grupo

    Si hay un tema que preocupa a la mayoría de participantes y no hay expertos dentro del grupo, una alternativa es buscar ese conocimiento experto fuera. Seguro que hay algún libro del que se pueden sacar soluciones valiosas para todos. Si identificas este tipo de situación haz que tu Grupo de Mastermind busque y vote un libro y decida un calendario para leerlo (quizás un capítulo a la semana). En cada reunión dedica un tiempo a hacer una lluvia de idea sobre los conceptos tratados en el libro según el calendario desde la última reunión. Eso forzará a la gente a estar al día con la lectura. Asegúrate que le gente que puede beneficiarse de ello se comprometa a implementar algunas de las acciones y haz un seguimiento de los progresos.

    Organizar clases maestras

    Que cada miembro se ofrezca como voluntario para presentar un tema que domine durante 30 minutos en cada reunión. Deja que cada miembro decida el tema que quiere exponer. Debería ser un tema que beneficie a todos los del grupo y la presentación se debería ajustar al nivel de conocimientos de todos los participantes. Todos conocen herramientas, técnicas, formas de trabajo que pueden ser beneficiosas para los demás y que, de forma natural, nunca saldrían como una necesidad a resolver por el Grupo de Mastermind.

    Definir la misión del grupo

    Tratar el Grupo de Mastermind como una organización en las que todos participan y dirigen. Hacer que todos los participantes definan mediante una lluvia de ideas cuál es la misión y la visión del grupo. ¿Cuál es el propósito del grupo? ¿Cuáles son sus valores fundamentales? ¿Dónde se ve el grupo dentro de un año… o dentro de dos años? ¿Qué perfil sería bueno incorporar al grupo? Cualquier otra pregunta sobre como mejorar el grupo sin abandonar los principios de funcionamiento de un Mastermind.

    Crear subgrupos en torno a un tema específico

    Si hay problemas que sólo interesan a algunas de las personas puede ser frustrante para los que no tienen esa necesidad. Se puede dedicar parte del tiempo de las reuniones a trabajar en grupos más pequeños centrados en temas específicos. Cuando se vuelve al trabajo con todo el grupo deberían ponerse en común los compromisos adquiridos y los resultados conseguidos. Todos los miembros deberían tener cabida en alguno de los subgrupos y es aconsejable fijar un número máximo de reuniones donde se mantendrán esos subgrupos.


    Estas son sólo algunas ideas. Puede haber otra formas de dinamizar las reuniones. Puede que los participantes vayan prevenidos o puede que se les sorprenda estando ya allí. Es muy aconsejable variar periódicamente la rutina de las sesiones para introducir diversidad y tomar nota de los resultados conseguidos para mantener al grupo motivado y obtener los mejores resultados para todos ellos.

  • Cómo hacer fracasar un Grupo de Mastermind

    Cómo hacer fracasar un Grupo de Mastermind

    Hay historias inspiradoras de gente a las que su Grupo de Mastermind les ha cambiado sus vidas. Profesional y personalmente.

    Desafortunadamente, también se dan historias terroríficas: desde Grupos de Mastermind que socavaron la confianza de uno de los miembros, a otros muchos que simplemente se convierten en una pérdida de tiempo.

    Si estás en un Grupo de Mastermind, o diriges uno, presta atención a las siguientes señales que pueden indicar que la cosa va cuesta abajo.

    Se convierte en una tertulia

    ¿Tu conversación del Grupo de Mastermind se ha convertido en una reunión de cháchara social?

    Cuando uno o más miembros empiezan a hablar de temas irrelevantes, todos pierden el enfoque y la calidad y el valor del Grupo de Mastermind se degrada. Si los miembros quieren una charla de café, déjalos que se reúnan en su tiempo libre tras la reunión o en otro momento que les vaya bien.

    Se sale del tema

    Recuerde que los miembros se unen a su Grupo de Mastermind porque tienen objetivos y quieren centrarse en retos específicos.

    Si se ha escogido un tema para la sesión o bien se va a tratar un tema específico que preocupa a uno de los miembros hay que verificar que la conversación se centre en obtener respuestas relacionadas con ese tema específico. Si la conversación divaga todos sentirán que están desperdiciando su tiempo. Preste atención a la evolución de la conversación y, cuando detecte que está perdiendo el enfoque, hágalo ver rápidamente para que se regrese al tema principal de la reunión.

    Puede que en algún caso el tema original dé pié a otras ideas tanto o más interesantes que la inicial. Pero aún así verifique con los que han propuesto el tema que están de acuerdo en abandonar el tema principal en favor del nuevo o si, sencillamente, debería posponerse para una próxima reunión.

    Hay miembros que dan y no reciben a cambio

    El objetivo de un Grupo de Mastermind es compartir: dar y recibir. Debe ser un flujo bidireccional. Si algunos miembros sienten que siempre están aportando a los demás pero sus temas o preocupaciones no son casi nunca tratadas por el grupo pronto perderán la confianza en el grupo.

    Con frecuencia esto se debe a que hay personas con distintos niveles de experiencia y los más expertos pueden resolver muchas dudas de los que lo son menos, pero por su parte el grupo les aporta pocas soluciones a ellos.

    Como facilitador, debes estar vigilando el sentimiento de cada uno de los miembros, asegurándote de que todos están obteniendo valor del grupo. Cuida cualquier desequilibrio antes de que se convierta en un problema. De lo contrario, te arriesgas a perder a los miembros más valiosos.

    Se convierte en un festival de quejas

    Una de las mayores ventajas de unirse a un Grupo de Mastermind es sentirse positivo y lleno de energía después de las reuniones. ¿Pero qué pasa cuando la reunión resulta ser un encuentro para quejarse de injusticias y una competición para ver quién sufre mayores miserias? Al final de la reunión, los miembros se sentirán agotados y deprimidos.

    ¿Quién quiere pasar toda una reunión construyendo una lista de frustraciones y sin encontrar soluciones? Tu Grupo de Mastermind es un lugar seguro para desahogarse y compartir problemas, pero hay que saber cortarlo adecuadamente y pasar a la parte creativa de la conversación debe ser, «¿Y qué puedes hacer para arreglar eso y seguir adelante?»

    Hay miembros que no participan

    Los miembros no pueden esperar unirse a un Grupo de Mastermind y luego aparecer cuando les vaya bien. Tienen que comprometerse a participar activamente y puntualmente en las conversaciones. No puede haber espectadores ocasionales sentados al margen de una reunión de un Grupo de Mastermind.

    Como facilitador hay que exigir un nivel de compromiso y participación para pertenecer al Grupo de Mastermind y si esto no se cumple tener un mecanismo preestablecido para darle solución.

    El facilitador tiene su propia agenda – y no están sirviendo al grupo

    Tener una agenda personal tiene todo que ver con el ego, y el ego tiene dos objetivos muy específicos en mente: estar bien y verse bien.

    Como Facilitador, debes recordar que la reunión del grupo no es un escaparate para ti. (Por eso te llaman «facilitador» y no «líder» del grupo). No se trata de ti y de lo inteligente que eres, de los temas que quieres cubrir, o de la dirección que quieres tomar en la conversación.

    Se trata de los miembros y de cómo se ayudan mutuamente a encontrar las soluciones que buscan. El enfoque está totalmente en ellos.

    Ten en cuenta que un Grupo de Mastermind no es una clase ni una consultoría de grupo, sino un programa de aprendizaje y una experiencia de intercambio entre pares. El facilitador puede compartir tu experiencia con el grupo, pero siempre lo hará después de que todos hayan compartido para evitar condicionar al resto de participantes y evitar convertirse en la estrella de la reunión. Si eres el Facilitador, deja tu capa de ego en la puerta y disfruta siendo parte de la experiencia creativa (y mucho más productiva) de muchas mentes trabajando en armonía juntas.

    Dicho esto, tener una agenda de Grupo de Mastermind para cada reunión es crucial. Pero es la agenda de los miembros de los temas que quieren explorar y hacer una lluvia de ideas, no la tuya.

    Los miembros vienen a las reuniones sin estar preparados

    Si los miembros quieren una ayuda valiosa de los otros miembros, tienen que explicar su situación claramente y hacer las preguntas correctas. Se necesita tiempo y preparación para formularlas.

    Cuando los miembros se presentan sin temas claros con los que quieren ayuda, será muy difícil para el grupo proporcionar la asistencia adecuada. Improvisar su preámbulo de Hot Seat sobre la marcha conduce a discusiones superficiales y confusas de Hot Seat y a una mala toma de decisiones. No se fijarán ni se cumplirán los objetivos adecuados, y la responsabilidad se va por la ventana. Las cosas no se harán y esto lleva a la decepción y la frustración de todos.

    El facilitador no hace nada sobre estos problemas

    La parte más difícil de ser un facilitador de un Grupo de Mastermind es que tienes que prestar una intensa atención a cada detalle de tu grupo, tanto durante las reuniones como entre ellas.

    ¿Eres consciente de si alguna de las situaciones anteriores están ocurriendo en tu grupo?

    Incluso si no eres consciente, tus miembros sí lo son, y se quejarán o se irán si no están contentos.

    Cómo crear un Grupo de Mastermind saludable

    Hay que prestar atención contínua a estos puntos problemáticos, preguntar a los miembros cómo se sienten sobre el proceso del grupo y tratar los problemas lo antes posible.

    No esperes a que los problemas desaparezcan por sí solos. Funciona al revés. Si no se tratan se empeoran.

    Si estás en un Grupo de Mastermind que va cuesta abajo, habla con la persona que lo dirige y hazle saber que no funciona para ti. Con suerte, estará dispuestos a hacer algunos cambios. Si no, quizá sea hora de empezar a buscar otro Grupo de Mastermind mejor.

  • ¿Cómo elegir el Grupo de Mastermind adecuado para tí?

    ¿Cómo elegir el Grupo de Mastermind adecuado para tí?

    Hoy en día es relativamente fácil encontrar grupos de empresarios y emprendedores. Hay organizadores de Grupos de Mastermind en todo el mundo. Además, tener la posibilidad de conectarse virtualmente hace mucho más fácil el acceso a cualquiera de ellos.

    La pregunta es ¿cómo elijo el adecuado para mí?

    Estas son algunas pautas a tener en cuenta a la hora de elegir el Grupo de Mastermind que más te conviene.

    ¿Qué esperas obtener?

    Es importante tener un objetivo claro en mente que justifique el tiempo, el dinero y el esfuerzo que vas a invertir en el Grupo. Trata de tenerlo siempre en mente y comprueba que el resto de los miembros tengan un objetivo similar.

    ¿Buscas ayuda para crear ideas para lanzar tu negocio? ¿Para validar tus propias ideas? ¿Ayudarte con su experiencia para evitar errores? ¿Para conocer a nuevos colegas con los que pueda establecer una relación comercial? Si otros miembros tienen objetivos diferentes probablemente con el tiempo se producirá un desajuste en el funcionamiento del Grupo.

    ¿Para quién es el Grupo?

    Presta atención a quién es el público del grupo que estás considerando. Debe buscar un grupo que tenga objetivos, situación empresarial o profesional, nivel de experiencia y conocimientos similares para compartir.

    Un grupo de startups no sería bueno para un empresario con 20 años de experiencia, así como un grupo de directores generales de grandes empresas no es el lugar para un nuevo emprendedor.

    ¿Quién es el facilitador?

    El facilitador del grupo es vital para el éxito del grupo. El facilitador se asegura de que las discusiones sean productivas, que se respete la agenda, que el tiempo se utilice adecuadamente y que todos participen y se beneficien de manera similar.

    El facilitador puede o no participar en el grupo. En muchos grupos gratuitos, es normal que uno de los participantes desempeñe ese papel o que se alterne entre los participantes.

    El facilitador puede ser o no también un experto en el tema general del grupo. Si lo es, puede ser bueno para el grupo porque comprenderá rápidamente el contenido del debate sin que le tengan que aclarar los conceptos. En cualquier caso, debe quedar claro que el facilitador no es un instructor que carga con el peso del debate. El concepto de un Grupo de Mastermind es que los participantes unan sus mentes individuales para crear una entidad más grande. Es un concepto totalmente diferente al de trabajar con un mentor.

    ¿Cuántos participantes hay en el grupo?

    En un grupo pequeño podrás presentar tus propios problemas en profundidad y frecuentemente, pero por el contrario habrá menos aportaciones de los demás que en un grupo grande.

    En un grupo grande la situación es la opuesta. Puede que se te aporten muchas ideas, pero puede que tengas muchas sesiones en las que no tengas la oportunidad de participar.

    Además, en un grupo grande, la responsabilidad se diluye y los participantes pueden sentirse menos presionados a participar y a cumplir sus propios compromisos para actuar sobre lo que se discute en las reuniones.

    ¿Puedes hablar libremente?

    Los participantes en un Grupo de Mastermind necesitan sentirse totalmente seguros de que lo que se discute en la reunión es confidencial. Si hay competidores potenciales en un grupo, los participantes pueden tender a guardarse ciertos temas, ideas u opiniones para sí mismos por temor a que puedan ser utilizados por otros.

    Del mismo modo, las relaciones personales entre los miembros pueden hacer que las personas se sientan incómodas a la hora de expresar sus pensamientos.

    El grupo puede decidir o no firmar un acuerdo de confidencialidad pero, en cualquier caso, es importante que todos los miembros se sientan libres de hablar frente al grupo como si fuera una extensión de su propia mente.

    ¿Están los participantes realmente comprometidos?

    Si te unes a un Grupo de Mastermind esperas que te ayude a mejorar tus ideas de crecimiento profesional y a actuar sobre ellas. Si hay personas en el grupo que repetidamente faltan a las reuniones o no toman acción sobre lo que se han comprometido frente al grupo, es muy probable que todo el grupo comience a perder impulso.

    Una de las primeras funciones de cada grupo es definir las reglas de pertenencia al grupo, que deben incluir aspectos como la asistencia, la puntualidad y el cumplimiento de los compromisos. Cada grupo debe dejar un cierto margen para posibles problemas específicos, pero un grupo que no sea estricto en estos puntos mostrará poco compromiso que le hará perder su valor con el tiempo.

  • ¿Cuál es el tamaño ideal para un Grupo de Mastermind?

    ¿Cuál es el tamaño ideal para un Grupo de Mastermind?

    No hay una definición formal de cuantos participantes debe haber en un grupo de Mastermind. En realidad cualquier grupo de 2 o más personas que trabajan juntas puede considerarse como un Grupo de Mastermind.

    ¿Entonces cómo encontrar el tamaño ideal?

    Obviemos por el momento la definición teórica y centrémonos en los resultados que queremos conseguir. Un Grupo de Mastermind debe ser un grupo de personas que colaboran para ayudarse mutuamente a conseguir sus objetivos personales o profesionales.

    Teóricamente cuanta más gente haya en el grupo mejor, porque a más gente más neuronas tiene la mente maestra y más experiencia se aporta y más ideas se pueden conseguir.

    Pero por otra parte no debemos perder de vista que trabajamos con personas y hay un componente psicológico importante en cuanto a cómo se comportan. Cuando un grupo es demasiado grande se convierte en una multitud y se difumina el compromiso de cada uno de los participantes.

    Hay que hacerse tres preguntas antes de decidir cuántos miembros debe haber en su grupo de Mastermind:

    ¿Cuánto tiempo total está disponible en cada reunión?

    Las reuniones deben comenzar y terminar a tiempo, y las de más de 90 minutos pueden ser agotadoras. Con el tiempo el nivel de energía decrecerá de forma importante.

    Además a medida que las reuniones sean más largas puede haber personas que no puedan dedicarle tanto tiempo, con lo que es posible que se auto-excluyan de un Grupo que haga sesiones muy largas.

    Un principio básico es que todos los participantes deberían poder participar en todas las sesiones, idealmente además con un tiempo similar para todos ellos. Puntualmente alguna sesión se puede centrar en un problema puntual de uno de los participantes pero debe evitarse que algún participante tenga que pasar varias sesiones sin poder ser escuchado y mentorizado.

    Teniendo todo esto en cuenta lo primero que debe decidirse es el tiempo que va a durar cada reunión.

    ¿Cuánto tiempo debe estar cada miembro en cada sesión para hablar de su problema, desafío o decisión?

    Los miembros necesitan tiempo para verbalizar primero su situación antes de que la planificación pueda comenzar en serio. Algunos miembros son rápidos y pueden resumirlo en cinco minutos o menos. Otros necesitan 10-15 minutos sólo para preparar el escenario. Además se necesitará un tiempo adicional suficiente para hacer una lluvia de ideas tras la presentación del tema.

    El tiempo habitual para dedicar a cada participante normalmente debería estar entre un mínimo de 15 y un máximo de 30 minutos. Según la dinámica del grupo podría establecerse en más o en menos dentro de ese rango.

    ¿Qué otros temas hay en su agenda?

    Recuerde que cada reunión suele incluir algún tipo de apertura y cierre. Puede haber revisión de los resultados de lo conseguido durante la semana, compromisos para la siguiente, presentación de nuevos miembros así como posibles oradores invitados, formación u otros eventos. Deje tiempo para los que están en la agenda de su grupo de trabajo, y luego planifique en consecuencia.

    Entonces, ¿cuál es el tamaño ideal del grupo?

    El tamaño ideal de un grupo de Mastermind suele encontrarse entre los 4 y los 6 participantes. Menos de 4 es factible pero la contribución a apoyar a cada uno de ellos puede bajar bastante (sólo hay 2 personas aportando ideas nuevas). Más de 6 implica que la sesión debe alargarse mientras que se dedica poco tiempo a profundizar en los problemas o retos de cada uno de los participantes con lo que se puede llegar a percibir como una pérdida de tiempo para los participantes.

    ¿Es posible hacer grupos más grandes?

    Por supuesto, pero entonces la dinámica cambia. Probablemente se requieran sesiones de medio día o más. Deben incluir descansos, quizá incluso comida. En el entorno profesional esto probablemente signifique que la frecuencia con la que se realicen las reuniones deba bajar. Es posible realizar reuniones con 10 o 12 personas de medio día que incluyen comida pero entonces suelen convertirse en reuniones de una sola vez al mes. Es, sin embargo, perfectamente válido y posiblemente muy útil para profesionales de alto nivel cuya disponibilidad sea más limitada.

  • Reglas para un Grupo de Mastermind de éxito

    Reglas para un Grupo de Mastermind de éxito

    El moderador del grupo de Mastermind, como líder del grupo, debe establecer pautas claras sobre cómo debe gestionarse el grupo.

    Es importante que estas pautas se establezcan tan pronto como se crea el grupo, antes de que surjan posibles problemas, para evitar que alguien se sienta tratado injustamente. Si se improvisa una regla posteriormente debido a un problema que ya se ha presentado la persona afectada puede pensar que se introduce para penalizarle a él personalmente.

    ¿Cuáles son las reglas y expectativas sobre el comportamiento de los participantes?

    Para que un grupo de Mastermind tenga éxito y sea duradero es vital que se establezca una relación de confianza entre todos los participantes. Las reglas ayudan a definir cómo debe ser la relación entre los participantes y a construir ese entorno de confianza entre todos ellos.

    Reglas básicas

    Las políticas de grupo deben necesariamente incluir lo siguiente:

    • Formato (presenciales o virtuales), frecuencia y duración de las reuniones.
    • Compromiso de asistencia de los miembros (cuantas veces puede una persona no asistir cada mes o trimestre) y hora máxima de entrada.
    • Propósito del grupo: qué tipo de temas pueden tratarse
    • Cómo y cuando se decide el tema principal de cada sesión
    • Cada cuantas sesiones un participante puede solicitar que se trate un caso particular suyo
    • Normas básicas de comportamiento y de respeto en las sesiones
    • Canal y propósito de las comunicaciones grupales entre los participantes entre las sesiones. Si, por ejemplo, se decide crear un canal de WhatsApp para comunicación es importante indicar qué tipo de contenido puede publicarse allí
    • Cómo añadir nuevos miembros al grupo y hasta cuantos participantes son aceptables. También cuantos miembros existentes deben aprobar cualquier nueva incorporación.
    • Cómo eliminar miembros del grupo y motivos que lo justifican
    • Si es necesario firmar un acuerdo de confidencialidad.

    Todos estos puntos deberían ser planteados en la primera sesión y acordados entre todos los participantes. Si algún miembro se incorpora posteriormente se le deben hacer saber y debe adherirse a ellos.

    Si, con la evolución del grupo, se desea cambiar alguna regla se debería plantear y tratar de la misma forma: con una sesión para debatir el cambio y un consenso entre todos.

    Agenda de las sesiones

    Es aconsejable definir pautas en torno a la comunicación durante las sesiones. Debe definirse un tiempo máximo por persona (según el tipo de reunión) para garantizar que todos tengan la posibilidad de participar de forma equilibrada.

    Es importante también dejar hablar sin interrupciones para que quien habla no pierda el hilo de sus pensamientos y se exprese libremente. Acordar cómo y cuando se deben hacer preguntas de aclaración y cómo dar feedback o generar proponer soluciones para los problemas.

    Anticiparse a los problemas

    En toda reunión de un grupo de personas es posible que surjan conflictos. Decidir de antemano cómo aflorar esos problemas cuando surjan y antes de que se vuelvan más importantes así como deberían ser tratados. Se puede organizar una sesión de lluvia de ideas para que el mismo grupo decida qué es, y qué no es, un problema y cómo quieren comunicarse al respecto.

    Con este conjunto de reglas, definidas por consenso con la guía del facilitador, el grupo tendrá un marco claro para lidiar con los desafíos interpersonales que permitirá que todos obtengan el mayor valor de pertenecer al grupo de Mastermind.

  • ¿Qué es un Grupo de Mastermind?

    ¿Qué es un Grupo de Mastermind?

    Los Grupos de Mente Maestro o Grupos de Mastermind son una combinación de brainstorming, formación, compromiso con los compañeros y apoyo en un entorno de grupo para afinar sus habilidades empresariales y personales. Un Grupo de Mastermind te ayuda a tí y a los miembros de tu grupo a alcanzar el éxito. Los miembros se desafían unos a otros a establecer metas fuertes, y lo más importante, a lograrlas.

    Los facilitadores de los Grupos de Mastermind inician y dirigen los grupos. Ayudan al grupo a sumergirse profundamente en las discusiones, y trabajan con los miembros para crear el éxito – como sea que cada miembro lo defina. Los facilitadores son el secreto para que los Grupos de Mastermind prosperen. He visto muchos grupos fracasar debido a un liderazgo pobre.

    ¿Cómo funciona un Grupo de Mastermind?

    A través del proceso de un Grupo de Mastermind, primero se crea una meta, y luego se diseña un plan para alcanzarla. El grupo te ayuda con ideas creativas y decisiones sabias. Luego, cuando empiezas a implementar tu plan, traes tanto historias de éxito como problemas al grupo. Las historias de éxito son aplaudidas (¡en voz alta!), y los problemas se resuelven a través de la lluvia de ideas entre pares y el pensamiento colectivo y creativo.

    El grupo requiere compromiso, confidencialidad, voluntad de dar y recibir consejos e ideas, y apoyarse mutuamente con total honestidad, respeto y compasión. Los miembros del Grupo de Mastermind actúan como catalizadores del crecimiento, defensores del diablo y colegas de apoyo. Esta es la esencia y el valor de los Grupos de Mastermind.

    Cada reunión tiene una agenda para que las conversaciones se mantengan focalizadas. El Facilitador tiene la tarea de asegurarse de que las conversaciones sean profundas y equilibradas, y de que todos los temas de la agenda de las reuniones de los Grupos de Mastermind se cubran en el tiempo asignado.

    ¿Qué no es un Grupo de Mastermind?

    Para clarificar lo que se puede obtener del grupo es importante saber qué es lo que no debes esperar del mismo.

    • No es una clase. Aunque tu grupo puede votar para traer ocasionalmente oradores y profesionales invitados, el enfoque principal de un Grupo de Mastermind es la lluvia de ideas y el apoyo a la responsabilidad entre los miembros del grupo.
    • No es un grupo de networking. Aunque los miembros pueden puntualmente compartir información de contactos, este no es el foco principal de las reuniones. De todas formas, a medida que los miembros se conocen más entre sí y encuentran sinergias, no es extraño que surjan oportunidades de empresas conjuntas, de compartir pistas y de establecer contactos profesionales o incluso personales duraderos.
    • No es un grupo de formación ni una clase magistral. Los Grupos de Mastermind son para que los miembros compartan entre ellos, no para que el Facilitador entrene a los individuos en un grupo. Obtienes la retroalimentación, el consejo y el apoyo de todos. Sí, si el Facilitador es un experto en el tema, por supuesto, puede participar y aportar. Pero su misión principal es mantener la conversación equilibrada entre todos los miembros y garantizar la dinámica del grupo.

    ¿Cuál es el tamaño adecuado para un Grupo de Mastermind?

    Para que un Grupo de Mastermind sea efectivo es necesario que los participantes se sientan libres de comparte información confidencial, planes, estrategias, … sobre lo que están consiguiendo y lo que quieren hacer. Eso implica que el grupo debe ser pequeño y estable.

    Lo recomendable es un grupo entre 4 y 6 participantes más el facilitador. Si son menos el valor que aportarán los demás puede ser poco. Si son más se perderá ese sentimiento de confianza que limitará lo que se atreverá la gente a compartir.

    Es también vital para el grupo que participen personas en situaciones profesionales similares. No tiene sentido que una persona que está ideando su proyecto profesional esté en el mismo grupo de alguien que tiene una empresa desarrollada con un equipo importante. En un caso así las aportaciones que podrían hacer unos serían la mayoría de las veces inaplicables para los otros. En ambas direcciones.

    He visto enormes mega Grupos de Mastermind (200-500 miembros) que son verdaderos Grupos de Mastermind. Están diseñados para que los individuos puedan obtener atención personal y el poder de lluvia de ideas, resolución de problemas y responsabilidad del grupo. Pero se necesita mucha logística inteligente (por no mencionar a unos cuantos facilitadores para dirigir los asientos calientes), por lo que no todos los programas de grupos grandes pueden llamarse a sí mismos verdaderos Grupos de Mastermind.

    La definición de Napoleón Hill

    El concepto de la «alianza de la mente maestra» fue introducido por Napoleón Hill en su libro de los años 20, La Ley del Éxito, y ampliado en su libro de los años 30, Piensa y Hazte Rico. Mientras que Napoleón Hill lo llamó «alianza de la mente maestra», ha sido acortado y modernizado a «grupo de la mente maestra» o «Grupo de Mastermind». Los Grupos de Mastermind han existido desde el principio de los tiempos. Incluso Benjamín Franklin perteneció a un grupo de este tipo, al que llamó «Junto». Pero fue Napoleón Hill quien lo explicó claramente y animó a la gente a reunirse en un entorno estructurado y repetible para el éxito de todos. Napoleón Hill escribió sobre el principio del grupo de la mente maestra como:

    «La coordinación del conocimiento y el esfuerzo de dos o más personas, que trabajan hacia un propósito definido, en el espíritu de la armonía.»

    Napoleon Hill

    Y continúa…

    «No hay dos mentes que se unan sin crear una tercera fuerza intangible invisible, que puede ser comparada con una tercera mente [la mente maestra]».

    Napoleon Hill

    ¿Qué obtendrás entrando en un Grupo de Mastermind?

    En un Grupo de Mastermind, la agenda pertenece al grupo y la participación y el compromiso de cada persona es crucial. Los compañeros del grupo te darán retroalimentación, te ayudarán a idear nuevas posibilidades y establecerán un marco de exigencia que te mantendrá enfocado y en el camino correcto. Crearás una comunidad de colegas que te apoya y que juntos participan en un proceso creativo para llevarte a tí y al resto de los miembros a nuevas alturas. Obtendrás una enorme comprensión que mejorará tu negocio y tu vida personal. Ser un buen miembro de un Grupo de Mastermind crea un valor masivo para tí y para todos los miembros de tu grupo.

    Tu Grupo de Mastermind es como tener una junta directiva objetiva, un equipo de éxito, y un grupo asesor de pares – todo en uno. Ya sea que encuentres un Grupo de Mastermind existente para unirte, o que inicies un grupo propio, te encantará lo que este proceso de grupo puede ayudarte a lograr.